Pre-instalación troncal de puntos de carga en garaje comunitario: la solución colectiva que más se monta en 2026
Cómo se diseña una pre-instalación troncal para puntos de carga en un garaje comunitario: qué incluye, ventajas frente a la individual, fases reales y errores que disparan el coste.
Cada semana llegan a la oficina una o dos juntas de vecinos con la misma pregunta: “un vecino quiere poner un wallbox, ¿qué hacemos? ¿lo dejamos a su aire o montamos algo conjunto?”. La respuesta, en 2026, casi siempre va por el mismo camino: una pre-instalación troncal. No es la opción más barata el primer día, pero sí la que evita pagar tres veces los mismos metros de canalización y la que da al edificio una infraestructura preparada para los próximos diez años. Esta guía explica qué es exactamente, cómo se diseña, qué fases tiene y dónde está el ahorro real frente a ir resolviendo wallbox por wallbox.
Qué es una pre-instalación troncal y por qué se llama así
Una pre-instalación troncal es una infraestructura común de recarga que la comunidad monta en el garaje, dejando todo preparado para que cada plaza pueda enganchar su wallbox en el futuro sin volver a abrir techos ni tirar cable nuevo. Lo “troncal” viene de la canalización principal, normalmente una bandeja o tubo de gran sección que recorre el garaje y de la que se desvían los ramales hacia cada plaza.
La idea es separar dos cosas que mucha gente mezcla:
- La infraestructura común: cuadro de recarga, canalización principal, contador independiente si aplica, sistema de gestión de cargas. La pone la comunidad.
- El wallbox y su acometida final: cada vecino lo añade cuando lo necesita, conectándose al ramal ya previsto en su plaza.
El resultado es que el segundo vecino que pone un wallbox paga solo su cargador y la conexión final, no toda la canalización desde el cuadro general. Y el quinto, igual. Y el décimo, igual. Esa es la magia.
La normativa que la respalda: ITC-BT-52
La instrucción técnica complementaria ITC-BT-52 del Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión es la que regula las instalaciones de recarga de vehículos eléctricos. Define varios esquemas posibles, pero el que mejor encaja para comunidades es el llamado esquema colectivo con contador único (también conocido como esquema 4b o variantes), donde la comunidad gestiona un suministro común dedicado a la recarga y cada vecino paga el consumo de su wallbox a través de un sistema de medición individual.
La ITC-BT-52 obliga a que cualquier garaje de obra nueva ya venga con pre-instalación. Pero en edificios existentes — la mayoría — la decisión es voluntaria, y aquí es donde la comunidad tiene que elegir entre dejarlo a la libre iniciativa o montar la troncal.
Pequeño detalle importante: una pre-instalación troncal no exige acuerdo unánime. Por mayoría simple de la junta (artículo 17.6 de la Ley de Propiedad Horizontal, con la modificación introducida por el RDL 1/2021) se puede aprobar la infraestructura común si el coste por vivienda no supera tres mensualidades ordinarias. En la práctica, en comunidades medianas, suele entrar dentro de ese límite con holgura.
Qué incluye una troncal bien hecha
No todas las pre-instalaciones son iguales. Las que funcionan a 10 años incluyen estos elementos:
1. Cuadro de recarga independiente
Un cuadro propio, separado del cuadro general del edificio, donde van las protecciones generales de la línea de recarga, el sistema de gestión de cargas y, si aplica, los magnetotérmicos y diferenciales de cada ramal hacia las plazas.
2. Suministro dedicado o derivación del común
Hay dos formas de alimentarlo: con un suministro nuevo independiente (nuevo CGP, nuevo contador para la comunidad) o derivando del suministro común existente si hay potencia disponible. La primera opción es más cara al inicio pero más limpia a largo plazo; la segunda es viable cuando la comunidad ya tiene potencia sobrante en el cuadro general.
3. Canalización principal sobredimensionada
Aquí está la clave del ahorro futuro. La canalización troncal no se dimensiona para los wallbox que hay hoy, sino para el escenario a 10 años: típicamente, capacidad para que entre el 60 y el 80% de las plazas tenga wallbox de 7,4 kW. La sección de cable y el tamaño de la bandeja se calculan con esos números, con margen.
Esto encarece el primer día — más cobre, más bandeja, más tornillería — pero evita que dentro de 5 años haya que duplicar la canalización porque la primera se quedó corta.
4. Ramales hasta cada plaza
Desde la troncal salen los ramales individuales hasta cada plaza, o al menos los tubos y cajas preparados para que el día que el vecino quiera, solo haya que tirar el cable final.
Las dos opciones más habituales:
- Cable ya tirado hasta cada plaza con caja de derivación. El vecino solo paga el wallbox y su conexión. Más caro de instalar al inicio, más rápido y barato para cada vecino.
- Tubo preparado hasta cada plaza sin cable. El vecino paga su cable y wallbox. Más barato al inicio, requiere intervención por plaza.
Para comunidades con previsión de adopción rápida (mucho coche eléctrico ya hoy) sale mejor la primera. Para comunidades más conservadoras, la segunda es razonable.
5. Sistema de gestión de cargas (SGC)
Este es el elemento que evita el problema típico del garaje colectivo: que diez vecinos enchufen a la vez y se vaya el ICP. El sistema de gestión de cargas reparte dinámicamente la potencia disponible entre los wallbox activos, priorizando, balanceando y limitando si hace falta.
Sin SGC, la potencia contratada tiene que cubrir el peor escenario (todos enchufados al mismo tiempo a tope), lo que multiplica por 5 o por 10 la potencia necesaria. Con SGC, basta con cubrir un consumo medio razonable y el sistema reparte. La diferencia en potencia contratada — y por tanto en cuota fija — es brutal.
6. Medición individual por wallbox
Cada wallbox conectado a la troncal lleva su propio contador secundario para repartir el consumo entre vecinos. Esto se hace por software de gestión o por contadores físicos individuales según el sistema elegido. La factura mensual de la comunidad se reparte después según el consumo real de cada plaza, no a partes iguales.
Fases reales del proyecto
Un proyecto de troncal bien llevado pasa por estas fases. Si alguien intenta saltarse alguna, suelen aparecer sobrecostes después.
Fase 1: Auditoría inicial
Un electricista autorizado visita el garaje y el cuarto de contadores para evaluar:
- Potencia disponible en el cuadro general o necesidad de nuevo suministro.
- Estado del cuadro común y espacio para añadir protecciones.
- Trazado posible para la canalización principal, aprovechando bandejas existentes si las hay.
- Número de plazas y distribución (para dimensionar la troncal y los ramales).
- Necesidad de obras menores: aperturas en muros, sellados cortafuego, ventilación adicional si hay regulaciones locales.
Sin esta auditoría, los presupuestos son cifras de catálogo que no valen para nada.
Fase 2: Memoria técnica y presupuesto
Con los datos reales, se redacta una memoria técnica con esquema unifilar, cálculo de sección, dimensionado del SGC, ubicación del cuadro de recarga y plano del recorrido. Este documento es el que se lleva a la junta de vecinos para votación.
Truco que ahorra meses: presentar dos o tres opciones escaladas (mínima, recomendada, óptima) en lugar de una sola. Si solo presentas una, la junta acaba debatiéndola sin referencia. Si presentas tres, la conversación pasa a “cuál de las tres” y la decisión se acelera.
Fase 3: Aprobación en junta
Junta extraordinaria, presentación del proyecto, votación. Como decíamos, mayoría simple suele bastar si el coste por vivienda no supera tres mensualidades ordinarias. Si el coste por vivienda es mayor, hace falta tres quintos de cuotas y propietarios.
Pequeño punto fino: si la troncal aprovecha elementos que afectan a estética (canalización vista en zonas comunes nobles), conviene aprobar también el acabado en la misma junta para evitar discusiones después.
Fase 4: Tramitación y permisos
Según el ayuntamiento, puede hacer falta comunicación previa o licencia de obras menores para la canalización. Si el suministro es nuevo independiente, hay que tramitar acometida con la distribuidora.
Fase 5: Ejecución de la obra
Montaje del cuadro de recarga, tirada de la canalización troncal, instalación de bandeja o tubo, paso de cable, conexionado del SGC, configuración. Una troncal mediana (20-30 plazas) se ejecuta en 1 a 2 semanas con un equipo pequeño.
Fase 6: Boletín, alta y puesta en marcha
Boletín eléctrico (CIE) emitido por instalador autorizado, alta del suministro si es nuevo, configuración del SGC con los parámetros de la comunidad (potencia máxima, prioridades, modos de funcionamiento).
A partir de aquí, cada vecino puede enchufar su wallbox conectándose al ramal previsto en su plaza, con coste y tiempo de instalación muy reducidos respecto a hacerlo desde cero.
Dónde está el ahorro real (con números)
El primer vecino que se mete en una pre-instalación individual paga toda la canalización desde el cuadro origen hasta su plaza. Para una distancia media de 30-40 metros en un garaje grande, eso representa la mayor parte del coste de su instalación.
Con troncal aprobada por la comunidad, ese primer vecino solo paga su wallbox y los pocos metros desde el ramal hasta su plaza. Y lo mismo el segundo, el tercero y el décimo. La canalización principal ya está hecha.
A partir del tercer o cuarto vecino que se engancha, la troncal ya ha salido más barata para la comunidad en su conjunto que la suma de instalaciones individuales. Y a partir del sexto o séptimo, la diferencia es muy notable.
Si la comunidad sabe que van a venir 10-15 wallbox en los próximos 5 años, no aprobar la troncal es perder dinero colectivamente.
Errores que disparan el coste
Después de ver decenas de troncales montadas en garajes de Sabadell, Terrassa y alrededores, estos son los fallos que más se repiten:
- Dimensionar para hoy y no para 10 años. Una troncal que cubre 5 wallbox y se queda corta al octavo es un desastre: o se duplica la canalización, o se gestiona con SGC tan agresivo que los coches cargan muy lento.
- No incluir SGC desde el principio. Sin sistema de gestión, hay que dimensionar la potencia contratada para el peor caso y la cuota fija se dispara. El SGC se amortiza solo en pocos años por la diferencia en potencia.
- Elegir cuadro y wallbox sin pensar en interoperabilidad. Si después cada vecino quiere su marca, asegurar que el sistema de gestión soporta múltiples fabricantes. Los sistemas cerrados a una sola marca encierran a la comunidad.
- Aprobar la troncal y dejar la ejecución sin supervisión técnica. Un instalador serio supervisa la obra; sin supervisión, aparecen atajos (sección menor de la calculada, sin sellado cortafuego, sin protección sobretensiones) que pasan factura años después.
- No documentar la instalación. Sin plano “as-built” actualizado y manual del SGC, el día que se cambie de administrador o entre un instalador nuevo, nadie sabe cómo está montado.
FAQ
¿Hace falta unanimidad de la comunidad para aprobar una pre-instalación troncal?
No. Por mayoría simple de la junta basta si el coste por vivienda no supera tres mensualidades ordinarias. Si supera ese umbral, hace falta tres quintos de cuotas y propietarios. La unanimidad solo es necesaria para acuerdos que modifiquen el título constitutivo, lo cual no aplica aquí.
¿Una troncal sirve para wallbox de cualquier marca?
Sí, si el sistema de gestión de cargas (SGC) elegido es abierto o soporta múltiples fabricantes. Es una decisión que hay que tomar al diseñar la troncal: optar por sistemas propietarios cerrados obliga a todos los vecinos a usar la misma marca, lo cual genera fricción. Los sistemas con protocolos abiertos (OCPP, por ejemplo) permiten libertad de elección al vecino.
¿Puede un vecino seguir montando una instalación individual aunque la comunidad apruebe la troncal?
En principio, sí, pero no tiene sentido económico. Una vez aprobada la troncal, conectar al ramal previsto es siempre más barato que tirar canalización propia. Algunas comunidades incluyen en el reglamento interno la obligación de conectarse a la troncal cuando esté disponible, para evitar canalizaciones paralelas que afean el garaje.
¿Cuánto tarda en ejecutarse una troncal desde que se aprueba en junta?
Desde la aprobación en junta hasta la puesta en marcha suelen pasar de 6 a 10 semanas: 2-3 semanas para proyecto definitivo y permisos, 1-2 semanas de ejecución física, y otras 1-2 semanas para boletín, alta de suministro nuevo (si aplica) y configuración del SGC. Si el suministro es derivado del común existente, los plazos se acortan; si requiere nueva acometida con la distribuidora, se alargan.
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Publicado por
Equipo electrico24