Instalación eléctrica en una farmacia: nevera de medicamentos, laboratorio, iluminación y cuadro
Cómo se diseña la instalación eléctrica de una farmacia: cargas, cuadro por zonas, iluminación de escaparate y expositores, nevera de vacunas y boletín.
Una farmacia parece un local comercial más: vendes producto en un mostrador, tienes almacén detrás y un escaparate delante. Cuando entras en el detalle eléctrico, la cosa cambia. Hay una nevera de medicamentos termolábiles que no puede apagarse ni una noche sin comprometer producto de coste alto y de trazabilidad estricta, una zona de laboratorio galénico donde se preparan fórmulas magistrales con placas calefactoras y baños termostáticos, un sistema de vigilancia y alarma conectado 24/7 y un régimen horario que incluye guardias nocturnas y festivos con toda la cadena de frío funcionando aunque no haya nadie dentro.
Si estás abriendo una oficina de farmacia en Cataluña, remodelando la que ya tienes o adaptando un local para traspaso, este artículo te da el mapa real de lo que hay que dejar previsto en la instalación eléctrica para que después no aparezcan sustos ni con la inspección ni con el Colegio de Farmacéuticos.
Por qué una farmacia no es “una tienda más”
Un comercio pequeño de proximidad tiene cargas más o menos previsibles: iluminación, TPV, algún electrodoméstico y aire acondicionado. En una farmacia conviven varios escenarios eléctricos diferentes dentro del mismo local, cada uno con exigencias propias:
- Zona de venta al público: iluminación técnica de expositores, escaparate, cartelería digital, cámaras de vigilancia, dos o tres TPV con lectura de receta electrónica, báscula, tarjetero.
- Robot de dispensación o cajones motorizados (si la farmacia trabaja con almacén automatizado): motores, PLC de control y ordenador de gestión que no pueden reiniciarse a mitad de dispensación.
- Nevera de medicamentos termolábiles: circuito crítico, funcionando 24/7 sin excepciones, con monitorización de temperatura obligatoria y registro trazable.
- Laboratorio de fórmulas magistrales: placas calefactoras, baño termostático, agitador magnético, campana extractora, balanza de precisión, ordenador de trazabilidad.
- Almacén, aseo, zona de descanso: iluminación, tomas de servicio, calefacción puntual.
- Rótulo exterior con cruz verde con encendido programado o en modo guardia, y a menudo sistema de servicio nocturno con torno o ventanilla exterior.
La instalación no puede resolverse con un cuadro doméstico y una decena de magnetotérmicos genéricos. Necesita previsión de cargas realista, sectorización clara y protecciones dimensionadas para que un problema en el aire acondicionado nunca pueda tumbar la nevera de vacunas.
Previsión de cargas realista
Antes de decidir la potencia contratada y de cerrar el cuadro, hace falta sumar cargas por zona con criterio. Estos son los órdenes de magnitud con los que se trabaja en farmacias de tamaño pequeño-medio:
- Iluminación general LED: entre 8 y 15 W/m² para la sala de venta, con puntos técnicos de mayor intensidad en escaparate y en zona de exposición central. En trastienda y laboratorio, luminarias de alto CRI para trabajar con etiquetas y colores de fórmula.
- Climatización: entre 3.500 y 8.000 W por unidad interior. Una farmacia de 80-120 m² ronda los 10-16 kW instalados en clima, aunque el consumo simultáneo real sea menor.
- Nevera de medicamentos termolábiles: 200-400 W la unidad, funcionando de forma continua. Si el volumen justifica dos neveras o una nevera farmacéutica grande, la carga se duplica.
- Robot o cajones automatizados: variable según fabricante, típicamente 1-3 kW en pico y bajo en reposo, con arranques repetidos a lo largo del día.
- Laboratorio de fórmulas magistrales: placa calefactora 800-1.500 W, baño termostático 1.000-2.000 W, balanza y agitador (consumo bajo pero necesitan calidad de red estable), campana extractora con ventilador 200-500 W.
- TPV, ordenadores, receta electrónica: consumo bajo pero crítico. La caída de estos equipos paraliza la dispensación.
- Cruz de farmacia y rótulo: 100-300 W según modelo LED. Encendido programado o modo guardia.
- Sistema de seguridad, alarma, cámaras: cargas bajas pero permanentes.
Con este mapa, una farmacia estándar de 80-120 m² suele necesitar una potencia contratada entre 12 y 20 kW, en monofásico si no hay robot o clima muy potente y en trifásico si aparece automatización, clima ducted o previsión de crecimiento. Puedes ver cómo se plantea el paso a más potencia en nuestra guía de subida de potencia eléctrica.
Cuadro por zonas: la clave para no complicarse
El error más habitual en farmacias es montar un cuadro que agrupa circuitos por proximidad física (“todo lo del mostrador junto”) en vez de por función. El planteamiento correcto es sectorizar por criticidad y por tipo de carga.
Una organización razonable del cuadro sería esta:
- Circuito crítico de frío: nevera(s) de medicamentos termolábiles. Diferencial dedicado (tipo A, superinmunizado), magnetotérmico propio. Nada más comparte esta línea. Idealmente con respaldo por SAI y con línea aguas arriba distinguible en caso de tener que aislar el resto.
- Circuitos de TPV y ordenadores: dispensación, receta electrónica, gestión de stock. Diferencial superinmunizado para evitar disparos por armónicos de cargadores y fuentes conmutadas.
- Iluminación de venta y escaparate: separada de fuerza, con circuitos por zona para poder apagar solo parte del local en el cambio a modo guardia.
- Iluminación de trastienda y laboratorio: circuito propio con luminarias de alto CRI.
- Fuerza en mostrador: enchufes de servicio, cargadores, báscula, impresora térmica.
- Fuerza en laboratorio: placa calefactora, baño termostático, campana. Diferencial tipo A por presencia de electrónica.
- Climatización: circuito o circuitos exclusivos según número de unidades, con las protecciones que exija el fabricante.
- Robot o cajones motorizados (si aplica): circuito exclusivo, coordinado con la protección del cuadro general para evitar corte selectivo mal resuelto.
- Rótulo exterior y cruz de farmacia: circuito propio con programador horario o control desde central.
- Seguridad, alarma, cámaras, wifi: circuito exclusivo, preferiblemente con respaldo por SAI para que la caída del suministro no deje el local sin vigilancia.
Con esta arquitectura, cualquier avería queda acotada a un sector y el resto del local sigue operativo. Si te resulta útil, tienes más detalle sobre cómo funciona el reparto de circuitos en nuestro post sobre circuitos eléctricos en vivienda C1-C9 (la lógica es equivalente aunque el contexto sea distinto), y sobre cómo se ejecuta un cuadro eléctrico completo por nuestra parte.
Iluminación: escaparate, expositores y trastienda
La iluminación de una farmacia hace tres trabajos distintos: atrae desde la calle, presenta producto con color fiel y permite trabajar sin fatiga visual detrás del mostrador y en el laboratorio.
En sala de venta se combinan tres capas:
- Iluminación general con panel LED o downlight de temperatura de color neutra (4.000 K) y CRI ≥ 90 para no distorsionar la percepción de packagings y colores farmacéuticos.
- Iluminación de acento sobre expositores y zonas de promoción con focos orientables. Aquí es donde se marca la diferencia entre una farmacia con “look” cuidado y una con luz plana.
- Escaparate con luminaria propia de mayor intensidad, controlada por programador horario para no dejarla encendida 24 horas.
En trastienda y laboratorio prima la funcionalidad. Panel LED de 4.000-5.000 K, con CRI alto, sin parpadeo y bien distribuido para evitar sombras al pesar y al etiquetar. La cruz de farmacia y el rótulo exterior son otro circuito, con programador que reproduce el horario de apertura y el modo guardia si la farmacia hace turno nocturno.
Si el local viene con fluorescentes T8 antiguos, la sustitución bien planteada mejora consumo, calidad de luz y mantenimiento. Lo explicamos en detalle en la guía para pasar de fluorescentes a LED en un local comercial, y se ejecuta como parte del proyecto de iluminación LED coordinado con el resto de la instalación.
Frío de medicamentos: el circuito que no puede caer
Este punto se subestima con frecuencia y luego provoca disgustos serios. Las vacunas, insulinas y otros medicamentos termolábiles deben mantenerse en un rango estable, típicamente entre 2 y 8 °C. Un corte de suministro prolongado, con la nevera cerrada y sin monitorización, puede echar a perder producto por miles de euros y comprometer un lote entero con trazabilidad obligatoria hacia el laboratorio.
Buenas prácticas contrastadas:
- Circuito exclusivo para la nevera farmacéutica, con diferencial propio y sin nada más colgando.
- Registrador de temperatura con alarma acústica y aviso remoto por wifi o SMS al móvil del titular. Muchos laboratorios lo exigen para mantener la garantía del producto entregado.
- SAI en la nevera crítica con autonomía suficiente para cubrir un corte breve y avisar. Un SAI de 1-2 kVA aguanta bien el consumo intermitente de una nevera durante decenas de minutos.
- Nunca compartir ese circuito con la climatización, el rótulo exterior o el laboratorio. Cualquier disparo en otra parte tiene que dejar la nevera intacta.
- Ubicación que evite radiación solar directa y proximidad a fuentes de calor. Detrás del mostrador, con espacio de ventilación por detrás y por encima.
En farmacias con más de una nevera termolábil, el circuito se reparte en dos líneas independientes para que la avería en una no arrastre a la otra.
Boletín, memoria técnica y legalización
Como local comercial de pública concurrencia, la instalación de una farmacia requiere boletín eléctrico (CIE) para el alta de suministro y, según potencia contratada y superficie, memoria técnica de diseño o proyecto firmado por técnico competente. Todo ese papeleo se tramita a través de un instalador autorizado, que emite el boletín y lo diligencia en RITSIC.
Puedes ver cómo funciona el proceso paso a paso en nuestra guía sobre el boletín eléctrico oficial y en el post sobre el registro RITSIC del boletín.
Puntos que suelen dar problemas si no se anticipan:
- La potencia solicitada a la comercializadora tiene que coincidir con la del boletín y con la del proyecto o memoria. Cualquier discrepancia frena el alta.
- Los planos de la instalación tienen que reflejar el cuadro real, con la sectorización descrita más arriba.
- La memoria técnica debe recoger las particularidades del laboratorio (campana extractora, placas calefactoras) y del circuito crítico de frío.
- Si la farmacia hace servicio nocturno con torno o ventanilla exterior, el sistema de iluminación de emergencia y las salidas asignadas deben aparecer descritas.
Si el local es de nueva creación, cambia de titularidad por traspaso o modifica actividad, hay que revisar además la comunicación previa o licencia de obras del ayuntamiento correspondiente y el trámite específico ante el Departament de Salut para autorizar la oficina de farmacia. Si el escenario es un traspaso, conviene además auditar la instalación antes de firmar como explicamos en el post sobre traspaso de local comercial.
Errores más frecuentes al montar una farmacia
Repasamos los tropiezos que más se repiten cuando la instalación no se plantea con detalle:
- Contratar solo la potencia mínima “por si acaso” y descubrir a los tres meses que no se puede encender el clima mientras el laboratorio está trabajando.
- Meter la nevera de medicamentos en un circuito compartido con luz o TPV y no darse cuenta del corte hasta la mañana siguiente.
- Iluminar el escaparate con LED barato de bajo CRI y perder atractivo comercial a coste de haber ahorrado poco.
- No dejar circuito propio para el sistema de alarma y cámaras, y quedarse sin vigilancia cada vez que salta un diferencial general.
- Olvidar el programador horario del rótulo y de la cruz, y consumir 24 horas al día algo que solo tiene sentido en horario comercial y guardia.
- No prever espacio libre en el cuadro para futuras ampliaciones (robot de dispensación, segunda nevera, videowall promocional) y tener que romper obra a los pocos meses.
Cómo se aborda un proyecto real
Cuando entramos en un local para montar la instalación eléctrica de una farmacia, la secuencia es siempre parecida:
- Visita técnica con el titular. Mapeamos zonas, listamos equipos previstos y anotamos los que se comprarán en el futuro (segunda nevera, robot, videowall).
- Previsión de cargas por zona y por circuito. Cálculo de potencia total y potencia simultánea razonable.
- Propuesta de cuadro con sectorización, tipos de diferencial y magnetotérmicos, y previsión de subcuadros o líneas de reserva.
- Presupuesto cerrado por escrito con lista de materiales, sección de cables, marcas de aparamenta y horas de mano de obra. Garantía de 6 meses sobre la ejecución.
- Ejecución por fases, coordinada con el resto de gremios (mobiliario, clima, obra civil, seguridad).
- Boletín eléctrico y diligencia en RITSIC. Entrega de planos y memoria al titular.
- Puesta en marcha con verificación de tomas, tierras, disparos de diferenciales, secuencia de fases (si es trifásico) y conexión de los equipos críticos con el titular presente.
FAQ
¿Necesito trifásico obligatoriamente en una farmacia?
No siempre. Depende de la potencia total y del tipo de equipos. Una farmacia pequeña sin robot de dispensación, con clima ajustada y sin previsión de crecimiento fuerte puede resolverse en monofásico con potencia contratada alta. Si hay robot, cajones motorizados, clima por conductos o previsión clara de crecer, conviene plantear directamente trifásico en el momento de la reforma para no volver a abrir obra al cabo de un año.
¿Cómo se protege la nevera de medicamentos ante un corte de luz prolongado?
Con tres capas combinadas: circuito exclusivo bien identificado, SAI dedicado con autonomía razonable para cubrir cortes breves y avisar, y sistema de monitorización de temperatura con aviso remoto al móvil del titular. Para cortes muy largos, algunas farmacias grandes suman un grupo electrógeno pequeño o al menos dejan preparada la toma de emergencia para conectar uno portátil. El monitor de temperatura es innegociable y muchos laboratorios lo exigen.
¿Se puede reformar la instalación sin cerrar la farmacia?
En buena medida sí, si se hace por fases y se coordina bien. Se puede sustituir el cuadro fuera de horario, tirar circuitos nuevos aprovechando cierres semanales o festivos y dejar preparado el paso definitivo para una madrugada. Los cortes totales del suministro se limitan a ventanas concretas y siempre avisadas. Lo que no se puede hacer es reformar sobre la marcha sin planificación, porque la coincidencia con horario de dispensación y con la nevera de termolábiles es un problema serio.
¿Cada cuánto hay que revisar la instalación eléctrica de una farmacia?
Como local comercial abierto al público, la farmacia queda sujeta a inspecciones periódicas OCA en los plazos que marque su clasificación (habitualmente cada cinco años), más las verificaciones internas anuales de tomas de tierra, diferenciales y estado del cuadro que aconseja cualquier mantenimiento preventivo serio. La monitorización de temperatura de la nevera farmacéutica es continua y con registro trazable, no una revisión anual: cualquier desviación se documenta y se comunica al responsable en tiempo real.
Si estás preparando la apertura de una oficina de farmacia o vas a reformar la que ya tienes, podemos ayudarte con la previsión de cargas, el diseño del cuadro, la ejecución completa y el boletín eléctrico listo para el alta. Trabajo por escrito, plazos claros y coordinación con el resto de gremios para no parar la actividad.
Publicado por
Equipo electrico24