Reforma de cocina con inducción: el cableado y cuadro eléctrico que sí necesitas
Pasar a vitrocerámica de inducción no es solo enchufar la placa: te contamos qué circuito exige, qué sección de cable, si hay que subir potencia y los errores típicos que dejan la cocina parpadeando.
Si estás reformando la cocina y vas a poner inducción, hay una conversación que casi nadie tiene a tiempo: la del cableado y el cuadro eléctrico. La placa la eliges en una tarde, los muebles en dos visitas y los azulejos los decides en quince minutos. La instalación eléctrica se queda para “ya lo verá el electricista cuando entre” y entonces aparecen los problemas: que si las luces parpadean al encender la placa, que si salta el diferencial cada vez que coinciden horno y lavavajillas, que si hay que abrir pared otra vez porque la sección de cable no aguanta.
Este post es para que llegues a la obra sabiendo qué exige una cocina con inducción de verdad y por qué muchas reformas que no lo planifican acaban repitiendo trabajo. Sin precios, sin marcas, sin venderte nada. Solo lo que vas a necesitar entender para tomar decisiones informadas.
Por qué la inducción cambia las reglas del juego eléctrico
La placa vitrocerámica clásica, la de resistencias, suele rondar los 6.000 a 7.200 W si tiene cuatro fuegos. La inducción moderna del mismo tamaño se va con facilidad a 7.400 W e incluso a 11.000 W si es de gama alta con función booster en todas las zonas. Es decir, una sola placa puede consumir tanto como toda una vivienda básica antigua.
Eso tiene tres implicaciones directas:
- El circuito que la alimenta tiene que estar dimensionado para esa carga. No vale el enchufe de la cocina antigua que también daba la nevera y el microondas.
- La potencia contratada en el contador puede quedarse corta si la cocina antigua iba con gas y nunca pediste más de 3,45 kW o 4,6 kW.
- El cuadro eléctrico necesita un magnetotérmico propio para la placa, con la curva y el calibre adecuados, además del diferencial correspondiente.
La inducción no es “enchufa y listo”. Es una carga industrial dentro de tu casa, y el resto de la instalación tiene que estar a la altura.
El circuito C4 que exige la normativa para cocina y horno
La ITC-BT-25, que regula los circuitos interiores de viviendas, define un circuito específico para cocina y horno: el llamado C4. Si tu vivienda está en electrificación básica este circuito puede ir compartido entre placa, horno y lavavajillas con un magnetotérmico de 20 A y cable de 2,5 mm² de sección. Si está en electrificación elevada (cada vez más habitual con reformas que incluyen aire acondicionado, inducción potente o coche eléctrico) el circuito de cocina y horno se separa del de lavavajillas y se sube a 25 A con cable de 6 mm².
Lo que ocurre en muchas reformas reales: el instalador encuentra que la cocina antigua tenía gas, que la línea hasta la cocina es de 2,5 mm² compartida con cuatro tomas más, y que el cuadro está en electrificación básica de los años 90. Si pones encima una placa de inducción de 7.400 W más un horno pirolítico, la línea va a quejarse y el magnetotérmico saltará en cuanto coincidan dos cargas a la vez.
La solución correcta no es subir el calibre del magnetotérmico para que no salte. Eso es peligroso: el cable se sigue calentando igual, y el magnetotérmico está precisamente para protegerlo. La solución es tirar línea nueva con la sección que toca y dedicar el circuito exclusivo a la cocina, según la electrificación real de la vivienda.
Si te interesa el detalle de qué te obliga la normativa según el tipo de electrificación, lo tienes en nuestro artículo sobre electrificación básica o elevada según ITC-BT-25.
Sección de cable: el error que más reformas repite
El cable que va del cuadro a la placa de inducción no es un detalle cosmético. Es lo que determina cuánta corriente puede circular sin calentarse en exceso. Para distancias normales en una vivienda media:
- Inducción sola en circuito propio: 6 mm² es la sección estándar segura para placas potentes. Algunos instaladores tiran 4 mm² si la placa es modesta y la distancia corta, pero 6 mm² te deja margen para el día que cambies el equipo o añadas un horno encima.
- Toma específica de 25 A o 32 A: la placa se conecta directamente al circuito (suele ir con borna o conector industrial detrás del mueble), no a un enchufe doméstico Schuko de 16 A. Conectar una placa de 7 kW a un Schuko es de los errores más típicos y peligrosos que vemos.
- Longitud del recorrido: si el cuadro está lejos de la cocina (caso habitual en pisos antiguos rehabilitados donde el cuadro estaba en la entrada y la cocina al fondo), hay que recalcular la sección por caída de tensión. A más metros, más sección. No es mala fe del electricista, es física: el cobre tiene resistencia.
Cuando alguien viene diciendo “es que se me calienta el cable detrás del mueble”, el 90% de las veces es esto: sección insuficiente para la carga que está pasando.
¿Tienes que subir potencia? Depende de qué más conectes a la vez
Esta pregunta llega casi siempre tarde, cuando ya está la placa instalada y salta el ICP cada vez que se enciende todo a la vez. La realidad es sencilla: tu potencia contratada (3,45 kW, 4,6 kW, 5,75 kW, 6,9 kW…) es el techo de lo que puedes consumir simultáneamente. Si la inducción a tope son 7,4 kW, no hay margen para nada más con un contrato de 4,6 kW.
Las opciones reales son tres:
- Subir potencia contratada a 5,75 kW o más, según lo que vayas a usar a la vez. Esto exige boletín si el cuadro no aguanta el nuevo ICP.
- Limitar la potencia de la placa desde su menú de configuración. Casi todas las placas modernas permiten capar el consumo máximo a 3,7 kW, 4,6 kW o 7,4 kW. Es una salida válida si solo cocinas con uno o dos fuegos a la vez. La pega: pierdes parte de la rapidez que pagaste al comprar inducción.
- Aceptar la convivencia con saltos del ICP y aprender a no encender el horno cuando ya están dos zonas de inducción al máximo. Real, pero incómodo y poco recomendable a largo plazo.
Si te suena el escenario, en este otro post entramos en cuándo merece la pena subir la potencia eléctrica y qué papeles te van a pedir.
El cuadro: lo que cambia y por qué casi siempre toca actualizarlo
El cuadro eléctrico (caja general de mando y protección) es donde llega el cable de la compañía y desde donde salen los circuitos a cada zona de la casa. En reformas integrales con inducción casi siempre toca actualizarlo, y estos son los motivos:
- Falta espacio para más circuitos. Las cajas antiguas vienen con 4 o 6 elementos. Una vivienda actual con cocina-inducción + lavavajillas + lavadora-secadora + climatización + tomas + iluminación + baño puede pedir 8 a 12 magnetotérmicos.
- El diferencial es uno solo para toda la casa. Si salta el diferencial por una avería del lavavajillas, te quedas también sin nevera, sin luz y sin Wi-Fi. La práctica moderna es separar al menos dos diferenciales (zona seca y zona húmeda, o por circuitos críticos) para que un fallo no te deje a oscuras.
- Faltan elementos exigidos por el REBT actual: interruptor general, protección contra sobretensiones (cada vez más exigida en certificaciones nuevas), distribución por filas con etiquetado claro de cada circuito.
- El propio ICP (interruptor de control de potencia) muchas veces sigue siendo un automático antiguo que la compañía ya no admite y que tendrá que cambiarse al solicitar la subida.
Cuando una reforma de cocina entra a tocar el cuadro, lo razonable es renovarlo entero y dejarlo conforme al REBT vigente. Hacer un parche solo para el circuito de la cocina es ahorrar mal: dentro de poco vendrá el siguiente parche y al final habrás pagado dos intervenciones cuando una bien planteada habría resuelto todo.
La toma del horno y el lavavajillas: el otro punto que se olvida
Mientras se piensa en la placa, el horno y el lavavajillas (o lavadora si está integrada) suelen quedarse para el final. Detalles que conviene cuidar:
- El horno también consume bastante (2.500 a 3.500 W en pirolíticos). Si va al mismo circuito que la inducción y compartes con lavavajillas, los saltos están casi garantizados.
- El lavavajillas necesita su toma propia detrás del mueble, accesible para mantenimiento, no enterrada bajo el frigo o el cajón inferior. Cuando un técnico tiene que venir a desatascar el desagüe, no debería tener que desmontar la cocina entera.
- Las tomas de encimera para batidora, cafetera y robot son las que más se quedan cortas en reformas planificadas en plano. Cuatro tomas mínimo en la zona de trabajo, mejor seis. Con interruptor general de cocina cerca del paso si los niños usan el espacio.
- Iluminación bajo mueble alto y campana suelen ir a mismo circuito de iluminación general, pero conviene comprobar que el campo de la campana extractora (que tira bastante motor en arranque) no quede colgada del mismo magnetotérmico que las luces si quieres evitar parpadeos al encenderla.
Estos detalles se resuelven en cinco minutos si los hablas en la fase de planos. Una vez metidos los muebles, mover una toma cuesta romper alicatado.
Qué le tienes que pedir al electricista antes de cerrar la reforma
Si vas a empezar la reforma de cocina y quieres que la parte eléctrica quede bien resuelta de una vez, estas son las preguntas concretas que conviene hacer al instalador antes de que cierre presupuesto contigo:
- ¿Vas a tirar línea nueva exclusiva para la placa, con qué sección de cable y desde qué cuadro?
- ¿En qué electrificación está la vivienda actualmente y queda igual o pasa a elevada con la reforma?
- ¿El cuadro va a quedar conforme al REBT con todos los circuitos separados o solo añadís el de la placa?
- ¿La potencia contratada actual aguanta lo que vamos a poner o hay que tramitar subida con boletín?
- ¿Quién emite el boletín si toca, y queda registrado a mi nombre en Industria?
- ¿Se entrega esquema unifilar del cuadro al final, con cada circuito etiquetado?
Si el instalador responde a todas con claridad, vas a estar tranquilo. Si te dice “tú no te preocupes que ya lo veo yo” sin más detalle, conviene pedir presupuesto a otro profesional. La transparencia técnica al inicio se traduce en cero sustos al final.
Si necesitas que un electricista de electrico24 revise tu cocina antes de la reforma o resolvamos un cuadro que se ha quedado corto, escríbenos contando qué placa vas a poner y qué tienes ahora. En 24-48 horas te decimos qué necesita la instalación para quedar bien hecha y tranquila para los próximos 20 años.
Preguntas frecuentes
¿Puedo conectar una placa de inducción a un enchufe normal?
No. Una placa de inducción de potencia media o alta puede consumir entre 7 y 11 kW, muy por encima de los 3,68 kW que admite un Schuko de 16 A. Tiene que ir a un circuito propio dedicado, con cable de 6 mm² (en general) y conexión directa por borna o conector industrial detrás del mueble. Conectar a un enchufe normal calienta el cable y supone riesgo real de incendio.
¿Tengo que subir potencia obligatoriamente al pasar a inducción?
No siempre. Depende de la potencia contratada que tienes ahora y de cuántos electrodomésticos uses a la vez. Si vienes de gas y tienes 3,45 kW contratados, sí o sí vas a notarlo. Si ya tenías 5,75 kW o más, puede bastar con limitar la potencia máxima de la placa desde su menú. Lo correcto es analizar el consumo simultáneo previsto antes de decidir.
¿Necesito boletín eléctrico nuevo si solo cambio la placa?
Si solo sustituyes una placa por otra del mismo tipo y misma potencia, no. Pero si pasas de gas a inducción, modificas el cuadro o subes la potencia contratada, sí necesitas un boletín CIE emitido por instalador autorizado. Tiene sentido aprovechar la reforma para regularizarlo todo a la vez en lugar de hacerlo a trozos.
¿Puedo dejar el cuadro eléctrico antiguo y solo añadir un magnetotérmico para la placa?
Técnicamente se puede si hay espacio físico, pero rara vez es buena idea. Los cuadros antiguos suelen tener un único diferencial para todo, sin protección contra sobretensiones, mal etiquetado y sin holgura para futuras ampliaciones. Aprovechar la reforma para renovar el cuadro entero conforme al REBT actual evita parchear dos veces y deja la instalación tranquila para los próximos 15-20 años.
Publicado por
Equipo electrico24