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Suministro eléctrico en una nave industrial del Vallès: potencia, acometida y centro de transformación

Qué potencia pedir, cuándo obliga la distribuidora a pasar a media tensión y qué papeles hacen falta para dar luz a una nave en un polígono del Vallès.

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Alquilas o compras una nave en un polígono de Sabadell, Terrassa, Barberà o Castellar, metes la maquinaria, y a los dos días descubres que la instalación no aguanta. O peor: que la distribuidora dice que para la potencia que necesitas hay que montar un centro de transformación y el proyecto se va meses. Es una de las situaciones que más dinero y más tiempo hace perder a una empresa industrial, y casi siempre por el mismo motivo: el suministro eléctrico se mira al final, cuando ya se ha firmado el contrato de la nave.

Esta guía explica cómo funciona de verdad el suministro eléctrico industrial en el Vallès, dónde están los umbrales técnicos que lo cambian todo y qué conviene comprobar antes de comprometerse con un local.

Lo primero: la potencia que necesitas, no la que había antes

El error de partida más común es asumir que la potencia contratada de la nave sirve para tu actividad. No sirve, porque estaba dimensionada para el ocupante anterior. Un almacén logístico con carretillas y unas luminarias tiene un perfil eléctrico radicalmente distinto al de un taller de mecanizado, un obrador o una empresa de tratamiento de superficies.

El cálculo real parte de tres datos, no de uno:

  • Potencia instalada total: la suma de todo lo que puedes llegar a enchufar.
  • Coeficiente de simultaneidad: qué parte de eso funciona a la vez de forma realista. En industria suele ser bastante más alto que en una oficina, porque las líneas de producción arrancan juntas.
  • Picos de arranque: el consumo momentáneo al poner en marcha motores, compresores o equipos de frío, que puede multiplicar varias veces el consumo nominal.

Ese tercer punto es el que se olvida y el que provoca disparos aparentemente inexplicables. Un motor trifásico de arranque directo demanda durante unos segundos una intensidad muy superior a la nominal, y si las protecciones no están elegidas para eso, saltan sin que haya ninguna avería real. Lo explicamos en detalle en la guía sobre motores eléctricos, arranque y protección según la ITC-BT-47.

Conviene además dimensionar con margen de crecimiento. Ampliar potencia dos años después, cuando la red de la zona ya está saturada, es mucho más complicado que dejarlo previsto de inicio.

El umbral que lo cambia todo: baja o media tensión

Aquí está la bifurcación que decide si tu proyecto dura semanas o meses.

Por debajo de cierto nivel de potencia, la nave se alimenta en baja tensión desde la red del polígono: acometida a la caja general de protección, contador, cuadro general y a producir. Es el escenario sencillo y el que se resuelve con una tramitación parecida a la de cualquier alta de suministro en un local comercial.

Cuando la potencia demandada supera el entorno de los 100 kW, en la práctica la distribuidora deja de dar suministro en baja tensión y exige conexión en media tensión. Eso significa que la energía llega a tu parcela a alta tensión y eres tú quien tiene que transformarla. Cambia todo: el tipo de proyecto, quién es responsable de qué, las inspecciones periódicas y el mantenimiento posterior.

No es un umbral que puedas negociar. Depende de la potencia solicitada y de la capacidad disponible en la red de la zona, y esa capacidad en algunos polígonos del Vallès está muy justa. Si te la deniegan por falta de capacidad, hay recorrido para reclamar y alternativas técnicas, pero conviene conocerlas antes: lo tratamos en qué hacer cuando te deniegan el aumento de potencia.

Qué implica montar un centro de transformación propio

Si el suministro va en media tensión, necesitas un centro de transformación (CT) que baje la tensión de la red a los 400/230 V que usan tus máquinas. Las implicaciones prácticas son estas:

Espacio y acceso. El CT necesita un recinto propio, con dimensiones, ventilación y protección contra incendios definidas por normativa. Y en la mayoría de casos debe ser accesible desde la vía pública para el personal de la distribuidora, sin pasar por el interior de la nave. Esto condiciona el proyecto de obra, así que se decide al principio, no cuando la nave ya está distribuida.

Proyecto técnico y dirección de obra. No basta con una memoria: hace falta un proyecto firmado por técnico competente y visado según corresponda, más certificado final de obra. La diferencia entre memoria técnica y proyecto la desarrollamos en la guía de la ITC-BT-04.

Responsabilidad de mantenimiento. Un CT privado es tuyo. Obliga a un contrato de mantenimiento con empresa autorizada, a revisiones periódicas y a inspecciones por organismo de control. No es papeleo decorativo: una avería en un CT sin mantenimiento deja la nave entera parada, y el seguro pregunta por las revisiones.

Plazos. Entre proyecto, aprobación de la distribuidora, ejecución, verificación y puesta en servicio, hablamos de meses. Es el factor que más suele desajustar un calendario de traslado industrial.

El recorrido con la distribuidora, en orden

En el Vallès la distribuidora habitual es Endesa, aunque en algunas zonas opera Estabanell u otra compañía; conviene confirmarlo por la dirección exacta de la nave, porque los trámites y los interlocutores cambian.

El orden que funciona es este:

  1. Consulta de capacidad: preguntar a la distribuidora qué potencia hay disponible en el punto de conexión antes de cerrar nada. Es gratuito y ahorra sorpresas.
  2. Solicitud de suministro con la potencia calculada y los datos de la actividad.
  3. Respuesta técnica y económica de la distribuidora: punto de conexión, condiciones y derechos de extensión y acceso que correspondan.
  4. Proyecto o memoria, según potencia y tipo de actividad.
  5. Ejecución de la instalación por instalador autorizado.
  6. Documentación y registro ante la Generalitat, con la diligencia correspondiente.
  7. Contratación con la comercializadora y puesta en marcha.

Confundir el papel de la distribuidora con el de la comercializadora retrasa muchos expedientes; si tienes dudas de a quién llamar en cada momento, lo aclaramos en comercializadora y distribuidora: quién hace qué.

La mayoría de operaciones en el Vallès no son de obra nueva, sino de naves con veinte o treinta años que cambian de manos. Antes de comprometerse conviene comprobar:

  • Si el suministro sigue de alta o lleva años dado de baja. Reactivar un suministro caducado puede equivaler a pedirlo de cero, con las condiciones actuales de red.
  • Qué documentación existe: certificado de la instalación registrado, esquemas unifilares, proyecto del CT si lo hay. Sin papeles, cualquier cambio de actividad obliga a legalizar de nuevo.
  • Estado de la puesta a tierra, que en naves antiguas suele estar degradada y es crítica en entornos con maquinaria metálica.
  • Si el uso previsto encaja con la clasificación del local. Actividades con disolventes, polvo combustible o pintura pueden entrar en el ámbito de locales con riesgo de incendio o explosión, con exigencias propias.
  • Inspecciones periódicas al día. Muchas instalaciones industriales están sujetas a revisión por organismo de control; lo detallamos en la inspección OCA en Cataluña.

Y un detalle que en industria pesa mucho en la factura: la energía reactiva. Naves con muchos motores tienen un factor de potencia bajo que se penaliza mes a mes, y que suele corregirse con una batería de condensadores bien dimensionada. Está explicado en energía reactiva y factor de potencia.

El cuadro general: donde se nota si el proyecto está bien hecho

Una nave bien resuelta se reconoce en el cuadro. Circuitos separados por zonas y por función, protecciones coordinadas para que un fallo en una máquina no deje sin luz a toda la planta, poder de corte adecuado a la intensidad de cortocircuito del punto —mucho mayor en industria que en vivienda— y espacio libre previsto para futuras líneas.

Es exactamente lo contrario de lo que suele encontrarse: cuadros crecidos a base de parches, con líneas añadidas sin criterio y sin ningún esquema actualizado. Cuando se llega a ese punto, la renovación del cuadro eléctrico deja de ser una mejora y pasa a ser una condición para poder trabajar con normalidad.

¿Puedo empezar la actividad mientras se tramita el suministro definitivo?

En muchos casos sí, mediante un suministro provisional de obra, pero es una solución temporal con potencia limitada y condiciones propias. No sirve para producir de forma estable ni sustituye al alta definitiva, así que conviene lanzar el trámite principal en paralelo desde el primer día.

¿Es obligatorio el centro de transformación si supero los 100 kW?

No es una obligación automática por el número, sino la consecuencia de que la distribuidora te asigne un punto de conexión en media tensión. En la práctica, a partir de ese entorno de potencia es el escenario habitual. La única forma de saberlo con certeza es la consulta previa de capacidad para la dirección concreta de la nave.

Si la nave ya tiene centro de transformación, ¿me lo puedo quedar tal cual?

Depende del estado y de la documentación. Un CT existente es una ventaja enorme en plazos, pero hay que verificar que la potencia del transformador cubre tu demanda, que las revisiones están al día y que hay proyecto registrado. Un CT sin mantenimiento acreditado puede requerir una puesta a punto completa antes de la puesta en servicio.

¿Qué pasa si cambio de actividad dentro de la misma nave?

Un cambio de actividad relevante suele obligar a revisar la clasificación del local y a actualizar la documentación de la instalación, aunque no toques ni un cable. Es habitual pasar por alto este punto y encontrarse con el problema en una inspección o al renovar la licencia.

Antes de firmar el alquiler, mira la luz

El resumen práctico es corto: en industria, el suministro eléctrico condiciona el calendario más que la obra civil. Comprobar la capacidad disponible y el estado de la instalación antes de comprometerse con una nave cuesta una consulta y evita meses de parón.

Si estás valorando una nave en un polígono de Sabadell, Terrassa o alrededores y quieres saber qué potencia necesitas de verdad y qué te va a pedir la distribuidora, podemos revisar el caso y decirte con qué escenario te vas a encontrar. Puedes empezar por aquí: subida de potencia.


Publicado por

Equipo electrico24