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Casos prácticos ·

Instalación eléctrica de una residencia de mayores o centro de día: continuidad, emergencia y cuadro por zonas

Cómo se plantea la instalación eléctrica de una residencia o centro de día: previsión de cargas, cuadro por zonas, alumbrado de emergencia, grupo electrógeno y SAI.

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Una residencia de mayores o un centro de día no es un local comercial grande: es un edificio donde vive o pasa el día gente con movilidad reducida, con equipos de asistencia enchufados las 24 horas y con una obligación legal de evacuación que condiciona toda la instalación eléctrica. Un corte de luz en una tienda es un mal rato. En una residencia es un problema de seguridad: camas articuladas que no bajan, ascensor parado con un residente dentro, concentradores de oxígeno sin alimentación y pasillos a oscuras con personas que no pueden salir solas.

Si vas a abrir un centro, ampliar plazas o reformar un edificio para adaptarlo a este uso en Cataluña, esta es la lectura realista de lo que exige la instalación. Lo importante aquí no es la potencia: es la continuidad del servicio y la evacuación.

Por qué es un local de pública concurrencia y qué cambia

Las residencias y los centros de día entran de lleno en la categoría de locales de pública concurrencia, con el agravante de que sus ocupantes tienen movilidad y autonomía reducidas. Eso dispara tres exigencias que no aparecen en un local normal:

  • Alumbrado de emergencia y señalización en recorridos de evacuación, escaleras, salidas, cuadros eléctrico y equipos de protección contra incendios.
  • Suministro complementario (de reserva o de socorro) para los servicios que no pueden quedarse sin tensión.
  • Instalación de seguridad independiente del resto: los circuitos de emergencia van por canalizaciones propias y con protecciones separadas, para que un fallo en la instalación general no arrastre a la de seguridad.

Todo esto no es interpretable: viene marcado por el reglamento y lo revisa el técnico que firma. Si quieres el detalle de qué pide exactamente la instrucción que regula estos locales, lo desarrollamos en qué exige la ITC-BT-28 en locales de pública concurrencia. Aquí vamos al cómo se traduce en obra.

Previsión de cargas: dónde está el consumo real

En una residencia el consumo no está donde la gente piensa. No manda la iluminación ni los ordenadores de administración, sino la cocina, la lavandería y la climatización. Este es el reparto típico en un centro de tamaño medio:

  • Cocina de producción propia: hornos, marmitas, abatidor, cámaras de frío, lavavajillas de capota. Es, con diferencia, el bloque más exigente, con cargas trifásicas y arranques duros.
  • Lavandería industrial: lavadoras y secadoras de carga alta, calandra o planchadora. Ciclos largos de consumo sostenido y motores que arrancan a la vez si no se escalona.
  • Climatización y ACS: fundamental en este uso, porque la temperatura de confort en residencias es más alta que en otros edificios y el agua caliente sanitaria se usa de forma masiva y concentrada en franjas horarias.
  • Zona asistencial: camas articuladas, grúas de transferencia, concentradores de oxígeno, aspiradores de secreciones, básculas, carros de curas. Individualmente consumen poco, pero no admiten interrupción.
  • Ascensores y plataformas elevadoras: obligatorios en cuanto hay más de una planta, con arranque a considerar y con la necesidad de quedar alimentados en caso de emergencia.
  • Sala técnica y comunicaciones: sistema de llamada enfermera, control de accesos, videovigilancia, red informática y servidor con las historias de los residentes.

Con esta suma, la potencia que necesita un centro con cocina y lavandería propias se dispara respecto a lo que suele tener contratado un edificio de viviendas reconvertido. Casi siempre hay que ir a trifásica y a una revisión completa de la acometida, y ese trámite con la distribuidora es lento: se plantea al principio del proyecto, no cuando ya está la obra hecha. Si el edificio se queda corto, el proceso es el que explicamos en subida de potencia eléctrica.

Qué necesita continuidad y con qué se resuelve

Este es el núcleo del proyecto. Hay que clasificar cada carga en tres grupos y darle a cada uno la solución que le corresponde, porque cubrirlo todo con un solo sistema sale caro y mal.

Grupo 1 — No admite ni un segundo de corte. Servidor de historias clínicas, sistema de llamada enfermera, control de accesos y los equipos de asistencia respiratoria que estén en uso. Se resuelve con SAI (alimentación ininterrumpida) dedicado, no con grupo electrógeno, porque el grupo tarda en arrancar y acoplar.

Grupo 2 — Admite unos segundos, pero no puede pasar la noche sin tensión. Alumbrado de zonas comunes y habitaciones, ascensor, cámaras de frío de cocina, bombas de calefacción y ACS, y el sistema de detección de incendios. Es el ámbito del grupo electrógeno con conmutación automática.

Grupo 3 — Puede esperar. Lavandería, cocina de producción, aire acondicionado de confort, ofimática de administración. No se alimentan desde el suministro complementario: encarecen el grupo y no aportan seguridad.

Esa clasificación es lo que decide la potencia del grupo y el reparto del cuadro. Un error habitual es dimensionar el grupo para el edificio entero “por si acaso”: se paga un equipo enorme que funciona muy por debajo de su rendimiento óptimo y envejece mal por trabajar siempre con poca carga. Cómo se plantea un grupo o un SAI y qué exige el reglamento lo detallamos en grupos electrógenos y SAI en baja tensión.

Cuadro por zonas: cómo se organiza

La estructura que funciona en estos centros es un cuadro general con subcuadros por planta o por área funcional, y un subcuadro específico de servicios de seguridad que sale del suministro complementario. En la práctica:

  1. Cuadro general con protección general, protector de sobretensiones y medida. Es el punto de conmutación con el grupo electrógeno.
  2. Subcuadro de cocina, con circuitos trifásicos independientes por máquina grande y toma industrial para cada una. Nunca compartido con zonas asistenciales.
  3. Subcuadro de lavandería, con el mismo criterio y con arranque escalonado si hay varias máquinas de potencia alta.
  4. Subcuadro por planta de habitaciones: alumbrado, tomas de habitación, camas articuladas y baños asistidos, con diferenciales de alta sensibilidad y separación por alas para que un fallo no deje una planta entera a oscuras.
  5. Subcuadro de servicios de seguridad: alumbrado de emergencia, detección de incendios, llamada enfermera, ascensor y SAI. Canalización propia y separada.

Un fallo que aparece mucho en centros que llevan años funcionando es el cuadro monobloque heredado de la reforma inicial, sin reserva de módulos y sin separación por zonas. Cada ampliación —una sala nueva, una cámara de frío, otro ascensor— se resolvió colgando un circuito donde cabía. El resultado es que un diferencial que salta apaga cosas de tres áreas distintas y nadie sabe por qué. En ese escenario, renovar el cuadro eléctrico con estructura por zonas y reserva de espacio es la intervención que más problemas ahorra a medio plazo.

Alumbrado de emergencia: dónde va y qué se suele olvidar

El alumbrado de emergencia en un centro con personas de movilidad reducida no se resuelve poniendo cuatro bloques sobre las puertas. Tiene que cubrir:

  • Todo el recorrido de evacuación, con atención especial a los cambios de nivel, rampas y giros de pasillo.
  • Escaleras y sus descansillos, uno a uno.
  • Los cuadros eléctricos y los cuadros de los sistemas de protección contra incendios.
  • Los locales donde haya equipos de seguridad: sala de grupo, sala de bombas, centro de control.
  • Los aseos comunes y los baños asistidos, que en estos edificios son puntos donde se producen incidencias con frecuencia.

Lo que más se olvida es la señalización de los equipos manuales de extinción y el alumbrado de las salas técnicas, que se quedan fuera del proyecto y aparecen en la primera revisión. El mantenimiento de estos equipos y su relación con la protección contra incendios está desarrollado en qué exige el RIPCI en un local.

Documentación, revisiones y lo que va a pedirte la Generalitat

Un centro de estas características necesita proyecto técnico y no se legaliza con un simple certificado de instalación. Además, queda sujeto a inspecciones periódicas por organismo de control cada cinco años, y a los mantenimientos propios de los equipos de seguridad, que son más frecuentes.

La documentación viva del centro —esquemas unifilares actualizados, certificados de las ampliaciones, actas de las inspecciones y contratos de mantenimiento— es lo primero que se pide en cualquier inspección de la administración autonómica y en cualquier renovación de la autorización de funcionamiento. Si el edificio ha ido creciendo a base de reformas parciales y los esquemas no reflejan la realidad, conviene regularizarlo antes de que lo detecte un tercero. Cómo funciona esa revisión la explicamos en inspección OCA de instalaciones eléctricas en Cataluña, y el papeleo de la instalación en sí, en boletín eléctrico.

Qué haríamos nosotros antes de empezar la obra

Si el proyecto está en fase de anteproyecto, el orden que evita sorpresas es este: primero se clasifica cada carga en los tres grupos de continuidad, después se dimensiona el suministro complementario sobre esa clasificación, luego se decide la potencia y la acometida, y solo al final se reparte el cuadro. Hacerlo al revés —dimensionar el cuadro y luego ver qué se cuelga del grupo— obliga a rehacer canalizaciones que ya están tapadas.

Y si el centro ya está en marcha y lo que hay es un cuadro que se ha quedado corto, empezar por un levantamiento del estado real: qué hay colgado de cada circuito, qué reserva queda y qué está alimentado desde el suministro de seguridad y qué no. Esa foto suele revelar que la mitad de lo que se creía protegido, no lo está.

¿Una residencia necesita obligatoriamente grupo electrógeno?

Depende de la ocupación, de la superficie y de los servicios que tenga el centro. Lo que sí es obligatorio en todos los casos es contar con un suministro complementario para los servicios de seguridad; si eso se cubre con grupo electrógeno, con una segunda acometida o con equipos de alimentación autónoma lo determina el proyecto técnico según el tamaño y la configuración del edificio. En centros con cocina propia, ascensor y varias plantas, el grupo con conmutación automática es la solución habitual.

¿Puede reconvertirse un edificio de viviendas en centro de día sin tocar la instalación?

En la práctica, no. Cambia el uso a pública concurrencia y con ello el nivel de exigencia: alumbrado de emergencia, instalación de seguridad independiente, cuadro por zonas y, casi siempre, más potencia y paso a trifásica. Además hace falta proyecto técnico, no basta con un certificado de instalación. La instalación doméstica existente puede aprovecharse parcialmente en zonas sin uso asistencial, pero el diseño se rehace.

¿Cada cuánto hay que revisar la instalación eléctrica de un centro así?

La inspección por organismo de control de la instalación eléctrica es cada cinco años en este tipo de locales. Aparte, los equipos de seguridad tienen su propio calendario: el alumbrado de emergencia y la detección de incendios se revisan con periodicidad mucho más corta, y el grupo electrógeno necesita pruebas de arranque regulares para garantizar que funcionará el día que haga falta. Un grupo que no se prueba es un grupo que no arranca.

¿Qué hacemos con las camas articuladas y los equipos de oxígeno durante un corte?

Los equipos de asistencia respiratoria en uso deben estar en circuitos respaldados por SAI, porque el grupo electrógeno tarda unos segundos en arrancar y acoplar. Las camas articuladas y las grúas de transferencia normalmente van al suministro respaldado por grupo: pueden tolerar esos segundos. La clasificación exacta se hace equipo a equipo con la dirección del centro, no de forma genérica, porque depende del perfil de dependencia de los residentes.


Si estás montando o reformando una residencia, un centro de día o cualquier equipamiento asistencial en el Vallès y quieres que la parte eléctrica se plantee bien desde el principio, podemos revisar contigo la previsión de cargas y el reparto del cuadro antes de que la obra avance. Puedes ver cómo trabajamos en instalación y renovación de cuadro eléctrico.


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Equipo electrico24