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Cómo leer el esquema unifilar de tu instalación eléctrica

Guía para entender el esquema unifilar que acompaña al boletín: qué significa cada símbolo, cómo se leen los circuitos y qué comprobar antes de darlo por bueno.

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Cuando un instalador autorizado certifica una instalación, entrega un paquete de documentos. Casi todo el mundo se queda con el certificado sellado, lo guarda en una carpeta y no vuelve a mirarlo. Pero dentro de ese paquete hay una hoja que es, con diferencia, la más útil de todas: el esquema unifilar.

Es ese dibujo con líneas y cuadraditos que parece un plano de metro. Y es el único documento que te dice, de un vistazo, qué protege qué en tu cuadro, con qué cable y hasta dónde llega. Saber leerlo te evita llamar para preguntar dónde está el circuito de la cocina, te permite comprobar si lo que te han instalado coincide con lo que has pagado y te da argumentos concretos cuando negocias una reforma.

Este artículo no pretende convertirte en proyectista. Pretende que abras esa hoja y entiendas lo que estás viendo.

Qué es exactamente un esquema unifilar

Un esquema unifilar es una representación simplificada de la instalación en la que cada circuito se dibuja con una sola línea, aunque en la realidad lleve dos, tres o cinco conductores. De ahí el nombre: uni-filar, un solo hilo.

Esa simplificación es deliberada. Si se dibujaran todos los conductores reales, el plano de una vivienda normal sería ilegible. Lo que interesa no es cuántos cables físicos hay, sino qué protege cada circuito, con qué calibre y qué sección de cable lleva. Esa información se anota junto a la línea con pequeñas marcas y números.

El unifilar es obligatorio como parte de la documentación técnica en prácticamente cualquier instalación certificada. Es el documento que revisa la administración cuando se registra el certificado y el que consulta cualquier electricista que entre a trabajar después. Si te falta, tienes un problema de documentación, no sólo de comodidad: puedes ver qué implica en qué es el boletín eléctrico y cuándo lo necesitas.

Se lee de arriba abajo, siempre

La primera regla es la más simple y la que desbloquea todo lo demás: el esquema unifilar se lee siguiendo el recorrido de la energía, desde la acometida hasta el último enchufe. Normalmente eso significa de arriba abajo, a veces de izquierda a derecha.

En la parte superior encuentras el punto de entrada: la caja general de protección, la línea general de alimentación o la derivación individual, según el tipo de edificio. En una vivienda de bloque, lo habitual es que el esquema empiece en el contador y la derivación individual que sube hasta tu piso. Si quieres entender esa parte con detalle, está desarrollada en instalaciones de enlace: CGP, LGA, contadores y derivación individual.

Bajando desde ahí aparece el cuadro general, dibujado como un rectángulo o un área delimitada por una línea discontinua que agrupa todo lo que está dentro del cuadro físico de tu casa.

Y dentro de ese rectángulo, el orden es casi siempre el mismo:

  1. Interruptor general automático (IGA), el que corta todo.
  2. Protección contra sobretensiones, si la instalación la lleva.
  3. Interruptor diferencial, uno o varios.
  4. Magnetotérmicos, uno por circuito, colgando en paralelo del diferencial.
  5. Los circuitos finales, cada uno con su línea saliendo hacia abajo.

Esa jerarquía no es decorativa: refleja el orden real de la instalación. Lo que está más arriba protege a todo lo que cuelga por debajo. Si te lías con los nombres de los primeros aparatos, la diferencia entre ellos está explicada en PIA, IGA e ICP: qué es cada interruptor del cuadro.

Los números que hay junto a cada línea

Aquí es donde el esquema deja de ser un dibujo bonito y empieza a ser información útil. Cada elemento lleva anotaciones y cada una significa algo concreto.

Junto a un magnetotérmico verás típicamente algo como C16 o 2P 16A 6kA:

  • La letra es la curva de disparo (B, C o D), que define cómo de tolerante es el automático con los picos de arranque. La mayoría de circuitos domésticos son curva C. Cuándo interesa cada una lo tienes en magnetotérmicos curva B, C o D.
  • El número es el calibre en amperios: 10, 16, 20, 25… Es el límite de corriente que deja pasar antes de saltar.
  • El 2P o 4P indica los polos, es decir, cuántos conductores corta. Dos polos en monofásico, cuatro en trifásico.
  • El valor en kA es el poder de corte, la capacidad del aparato para interrumpir un cortocircuito sin destruirse.

Junto a un diferencial encontrarás algo como 2P 40A 30mA tipo A:

  • El amperaje es la corriente que soporta de paso, no la que provoca el disparo.
  • Los miliamperios son la sensibilidad: 30 mA es el valor de protección de personas, 300 mA se usa para protección contra incendios en circuitos concretos.
  • El tipo (AC, A, F o B) determina qué clase de fugas es capaz de detectar. Es un detalle que hoy importa mucho más que hace veinte años por la electrónica que tenemos en casa, y está desarrollado en diferencial tipo AC, A, F o B.

Junto a la línea del circuito aparece la sección del cable, escrita como 3G2,5 o 2x2,5+TT. El número que manda es la sección en milímetros cuadrados: 1,5 mm² para alumbrado, 2,5 mm² para tomas de corriente generales, 6 mm² para cocina y horno, y así sucesivamente. La lógica de ese dimensionado está en cómo elegir la sección de cable según potencia y distancia.

La relación entre esos dos números es la comprobación más rápida que puedes hacer tú mismo: el magnetotérmico existe para proteger el cable, no el electrodoméstico. Un automático de 25 A colgado de un cable de 1,5 mm² es un error grave, porque el cable se calienta antes de que el automático decida saltar.

Los circuitos con nombre y apellidos

En una vivienda, los circuitos no se numeran al azar. El reglamento los define y los identifica como C1, C2, C3… hasta C9, y cada uno tiene una función asignada: alumbrado, tomas de uso general, cocina y horno, lavadora y lavavajillas, baño y cocina, y los adicionales de aire acondicionado, secadora o vehículo eléctrico.

En el unifilar cada línea suele llevar esa etiqueta junto a una descripción en texto: C2 – Tomas de uso general, C4 – Lavadora, lavavajillas y termo. Ese es el mapa que te dice qué apagas cuando bajas cada automático. El detalle circuito por circuito está en los circuitos C1 a C9 de una vivienda.

Un detalle práctico: el esquema te dice cómo debería estar repartido, pero no garantiza que el rotulado físico del cuadro coincida. Si quieres saber realmente qué apaga cada automático en tu casa, el método está en cómo identificar y mapear cada magnetotérmico del cuadro.

Qué revisar antes de dar por bueno un esquema

Cuando recibas un unifilar de una obra o una reforma, hay cuatro comprobaciones que puedes hacer sin ser técnico:

  • Que el número de circuitos del papel coincida con el número de automáticos del cuadro. Si el esquema dibuja nueve líneas y en el cuadro hay seis aparatos, algo no cuadra.
  • Que cada circuito tenga sección de cable anotada. Un unifilar sin secciones está incompleto y no sirve para verificar nada.
  • Que aparezca la puesta a tierra, con su conductor de protección y, en su caso, el valor de resistencia medido.
  • Que la potencia total prevista sea coherente con la que tienes contratada. Si el esquema está calculado para una potencia que tu contrato no soporta, saltará el limitador aunque la instalación sea impecable.

Y una quinta que no está en el papel: que el esquema refleje la instalación real, no una plantilla genérica. Es relativamente frecuente encontrar unifilares copiados de un proyecto anterior, con circuitos que en esa vivienda no existen. Un esquema que no describe lo que hay instalado no vale para nada el día que alguien tenga que intervenir.

Para qué te va a servir de verdad

Más allá del trámite, el unifilar tiene tres usos muy concretos en la vida de una instalación.

El primero es vender o alquilar. Cuando hay una compraventa, la documentación eléctrica entra en la carpeta que se revisa. Tener el esquema junto al certificado ahorra discusiones de última hora.

El segundo es reformar. Cualquier electricista que vaya a ampliar algo empieza mirando ese papel para saber qué margen hay en el cuadro y si el diferencial existente aguanta un circuito más. Sin esquema, la primera hora de trabajo se va en levantar el cuadro para averiguar lo que el papel ya diría.

El tercero es diagnosticar averías. Cuando algo salta de forma intermitente, poder aislar qué circuitos comparten diferencial acorta muchísimo la búsqueda.

Si has abierto tu carpeta buscando ese documento y no aparece, o el que tienes no se corresponde con lo que hay en la pared, lo razonable es regularizarlo antes de que haga falta con prisa. En electrico24 trabajamos con instaladores autorizados en Sabadell, Terrassa y el resto del Vallès que levantan el esquema real de la instalación y emiten la documentación correspondiente. Y si al revisarlo aparece que el cuadro se ha quedado corto, lo puedes abordar con la renovación del cuadro eléctrico sin sobresaltos.

Preguntas frecuentes

¿Es obligatorio tener el esquema unifilar de mi vivienda?

Forma parte de la documentación técnica que acompaña al certificado de la instalación eléctrica, así que en cualquier instalación certificada debe existir. Otra cosa es que el propietario lo conserve: es muy habitual que se pierda en cambios de propiedad o mudanzas. Si no lo tienes, un instalador autorizado puede levantarlo revisando la instalación existente.

¿En qué se diferencia el esquema unifilar del multifilar?

El unifilar representa cada circuito con una sola línea y se centra en las protecciones, los calibres y las secciones: es el documento de proyecto y certificación. El multifilar dibuja todos los conductores reales uno a uno y se usa para el montaje concreto de un cuadro o de una maniobra, sobre todo en instalaciones industriales. Para una vivienda, el que te interesa conservar es el unifilar.

¿Puedo hacer yo mismo el esquema de mi cuadro?

Puedes dibujar un croquis para tu uso, anotando qué automático protege cada zona, y de hecho es muy recomendable tenerlo pegado en la tapa del cuadro. Pero ese croquis no tiene validez documental: el esquema que acompaña a un certificado tiene que estar elaborado y firmado por un instalador autorizado, porque implica verificar secciones, protecciones y medidas que no se ven a simple vista.

Mi esquema no coincide con lo que hay en el cuadro, ¿qué hago?

Es una señal de que se han hecho modificaciones posteriores sin actualizar la documentación, algo bastante común en pisos con varias reformas encima. Lo correcto es que un instalador autorizado revise la instalación real, compruebe que las protecciones y secciones son coherentes y emita documentación actualizada. Trabajar con un esquema desfasado es arriesgado, porque cualquier intervención futura partirá de información falsa.


Publicado por

Equipo electrico24