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Casos prácticos ·

Instalación eléctrica en un obrador de panadería o pastelería: hornos, cámaras frigoríficas y protecciones

Cómo se planifica la instalación eléctrica de un obrador: potencia real, cuadro por zonas, hornos trifásicos, cámaras y protecciones específicas.

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Montar un obrador de panadería o pastelería no es como poner en marcha un bar. La mezcla de hornos de gran consumo, cámaras frigoríficas trabajando 24/7, amasadoras, batidoras y climatización obliga a diseñar la instalación con criterios más cercanos a un pequeño local industrial que a un comercio de barrio. Y esos criterios se ven en el cuadro, en la sección del cable, en las protecciones y en la potencia contratada.

Aquí te contamos cómo planteamos una instalación eléctrica de obrador desde cero, qué cargas mandan sobre el resto, dónde suelen aparecer los problemas y qué protecciones son innegociables para trabajar con tranquilidad.

Por qué un obrador no es un local de hostelería normal

En un bar o cafetería el consumo se reparte entre cafetera, plancha, algún frigorífico y aire acondicionado. Los picos son intensos, pero el número de aparatos grandes suele ser bajo y muchos son monofásicos.

En un obrador la foto cambia:

  • Hornos rotativos, de convección o de solera que pueden pedir entre 8 y 30 kW cada uno, casi siempre trifásicos.
  • Cámaras de frío positivo y negativo funcionando de forma continua, con compresores que arrancan y paran.
  • Fermentadoras y cámaras de refrigeración que también arrancan por ciclos.
  • Amasadoras espirales, laminadoras, batidoras planetarias y divisoras con motores que pueden superar los 3 kW.
  • Extracción forzada para sacar el calor y el vapor del horneado.
  • Iluminación LED intensa para trabajar cómodo en zonas de amasado y decorado.

Ese conjunto lleva a potencias contratadas altas casi siempre en trifásica, con circuitos dedicados para cada máquina grande y un cuadro dividido por zonas. Nada que ver con la instalación de un local de 20 metros donde con un cuadro básico y una monofásica reforzada podría bastar.

Suministro y potencia: pensar en el pico, no en la media

El primer error habitual es dimensionar por consumo medio. Un obrador puede tener un consumo mensual moderado, pero durante las horas de arranque (madrugada, cuando se encienden los hornos con las cámaras ya en marcha, la extracción, la iluminación y las amasadoras trabajando) el pico se dispara.

Al planificar el suministro hay que sumar:

  1. Potencia nominal de los hornos, sin descuentos.
  2. Potencia de los compresores de frío, teniendo en cuenta que el arranque puede pedir 3 o 4 veces el nominal durante segundos.
  3. Motores de amasadoras y auxiliares con su factor de arranque.
  4. Extracción, climatización y agua caliente si es eléctrica.
  5. Iluminación y tomas de fuerza generales.

En la mayoría de obradores medianos se acaba trabajando con potencias contratadas de entre 20 y 50 kW en trifásica. Antes de firmar cualquier arrendamiento conviene comprobar qué potencia admite el local existente y si la acometida da margen. Si vas a estrenar suministro, en nuestro artículo sobre nueva acometida y trámites con la distribuidora explicamos el proceso completo.

Si el local viene con potencia insuficiente, tocará ampliar. Los pasos y cuándo compensa lo desglosamos en la página del servicio de subida de potencia.

Cuadro eléctrico dividido por zonas

En un obrador el cuadro no es un cuadro doméstico grande, es un centro de mando por zonas. La partición típica que usamos:

  • Zona hornos: un circuito dedicado por horno, protecciones específicas y contactor de maniobra si el horno lleva mando remoto o interlock con la extracción.
  • Zona frío: cámaras, expositores y compresores con circuitos independientes. Ideal separar frío positivo del negativo para poder aislar averías sin quedarte sin producto.
  • Zona amasado y máquinas: amasadoras, laminadoras, divisoras y batidoras cada una con su magnetotérmico y su protección diferencial.
  • Zona iluminación: circuitos separados por sala (obrador, cámara, oficina, tienda si la hay) para que un problema en una zona no deje el resto a oscuras.
  • Tomas de fuerza generales: enchufes de trabajo, herramientas manuales, cargadores.
  • Servicios auxiliares: extracción, climatización, agua caliente si es eléctrica.

Cada circuito con su magnetotérmico dimensionado a la carga real y sus curvas correctas. Los hornos grandes suelen ir con curvas C o incluso D si el fabricante lo pide por el pico de arranque. Repasamos las curvas en magnetotérmicos curva B, C o D: cuál elegir.

Diferenciales: dónde afinar y dónde no escatimar

En un obrador conviven equipos con electrónica (variadores de amasadora, controladores de horno, inverters de cámaras) y cargas puramente resistivas (resistencias de horno). Esa mezcla obliga a elegir bien el tipo de diferencial:

  • Tipo A para circuitos con electrónica común: amasadoras con variador, tomas donde se conectan equipos con fuentes conmutadas.
  • Tipo F o superclase A para variadores más agresivos, típico en máquinas modernas con arranque suave.
  • Tipo B solo si algún equipo lo exige de forma explícita, por ejemplo determinados hornos con rectificadores o instalaciones con placas fotovoltaicas conectadas.

En diferenciales AC, A, F, B: cuál necesita tu instalación explicamos con detalle cuándo toca cada uno.

Además, en un obrador no compensa colgar demasiados circuitos de un mismo diferencial. Si el diferencial general salta a las 4 de la madrugada te quedas sin frío, sin hornos y sin luz de golpe. Lo razonable es agrupar por zonas: un diferencial para hornos, otro para frío, otro para máquinas, otro para iluminación y tomas. Así una fuga en una amasadora no tira el frío.

Cámaras frigoríficas: el punto crítico que no admite fallos

Las cámaras son el activo que no puede parar. Un obrador puede pasar unas horas sin hornear (aprovechas para hacer otra tarea), pero una cámara parada durante una noche entera te arruina el género y provoca un problema sanitario.

Recomendaciones que aplicamos siempre en instalaciones de obrador:

  • Circuito exclusivo por cámara, con su propio magnetotérmico y diferencial.
  • Sección de cable con margen sobre el mínimo de tabla. Los compresores arrancan mucho y calientan el cable; ir un escalón por encima de la sección teórica alarga la vida del cableado y evita disparos.
  • Aviso en caso de fallo: cuadro con relé de vigilancia o sistema simple de alerta que mande un aviso al móvil del responsable si un compresor deja de recibir tensión.
  • SPD (protector de sobretensiones) aguas arriba del cuadro. Una sobretensión por una tormenta puede fundir la electrónica de todos los compresores a la vez. Cuándo montarlos y cómo dimensionarlos lo explicamos en protector de sobretensiones SPD: cuándo lo necesitas.

Puesta a tierra y equipotencialidad en un ambiente húmedo

En el obrador hay agua, harina en el ambiente, superficies metálicas grandes (mesas, hornos, cámaras) y personal descalzo o con calzado húmedo. La puesta a tierra deja de ser un requisito formal y pasa a ser una protección real.

Hay que:

  1. Instalar una toma de tierra dimensionada para el tipo de local, con electrodos y arqueta accesible para medir resistencia.
  2. Conectar todas las masas metálicas grandes con cable de puesta a tierra: hornos, cámaras, mesas de acero inoxidable ancladas, campanas de extracción.
  3. Verificar la equipotencialidad en zonas mojadas para evitar que una diferencia de potencial entre superficies genere una corriente peligrosa.
  4. Medir la resistencia al final de obra y dejar constancia en el boletín.

Toda la parte de puesta a tierra la desarrollamos en ITC-BT-18: cómo se diseña, mide y mantiene la puesta a tierra.

Iluminación en obrador: más lux de los que te imaginas

En un obrador se trabaja con precisión: pesar, medir, decorar tartas, revisar fermentaciones, controlar cocciones. La iluminación no puede ser la de un almacén. Se piden niveles de iluminancia altos, con luz uniforme, sin sombras y con temperatura de color que reproduzca bien los tonos de la masa y la cobertura.

Puntos clave:

  • LED de alta eficiencia con protección IP adaptada a la zona (más restrictiva cerca de zonas de lavado o vapor).
  • Circuitos separados por sala para poder mantener luz en oficina o tienda aunque haya un fallo en obrador.
  • Iluminación de emergencia obligatoria en un local de trabajo, dimensionada por autonomía y superficie.
  • Interruptores accesibles desde la entrada de cada zona, no obligar a cruzar el obrador a oscuras.

Si vas a sustituir fluorescentes antiguos por LED, en sustituir fluorescentes por LED en local comercial contamos cómo se hace bien.

Extracción, climatización y aire acondicionado

Los hornos generan mucho calor. Sin una extracción bien dimensionada el obrador se convierte en una sauna en verano y el rendimiento del personal cae. Además, la humedad de los hornos y del vapor obliga a mover el aire para que no se acumule condensación en techos y paredes.

En cuanto a instalación eléctrica:

  • Circuito dedicado para extracción, con contactor y termostato o mando manual.
  • Interlock con hornos si el fabricante lo exige: el horno no arranca si la extracción no confirma marcha.
  • Aire acondicionado en obrador dimensionado para compensar el calor de los hornos. La potencia frigorífica pedida suele ser alta.

Todo esto entra en el cálculo global de potencia. Si además vas a instalar aerotermia para agua caliente sanitaria o climatización, ojo con el consumo, lo explicamos en instalar aerotermia: implicaciones eléctricas.

Legalización y trámites: no es una obra que se legalice sola

Una instalación eléctrica de obrador no se cuelga del boletín de un local vacío. Como local de pública concurrencia (si hay tienda) o como local con actividad industrial, la instalación necesita:

  • Proyecto técnico firmado por técnico competente si la potencia o la actividad lo requieren.
  • Boletín eléctrico emitido por instalador autorizado, con memoria, esquemas y mediciones.
  • Certificado de la instalación ante la administración competente.
  • Documentación de la actividad que se presenta junto con las licencias urbanísticas.

En Cataluña la parte de tramitación con la distribuidora y el registro RITSIC lo detallamos en boletín eléctrico en Cataluña: registro RITSIC y diligencia. Y la parte de qué papeles se piden al abrir el local, en comunicación previa y licencia de obras para reforma eléctrica en Sabadell.

Errores que vemos con frecuencia en obradores

Cuando entramos a revisar instalaciones antiguas o proyectos mal cerrados nos encontramos con patrones repetidos:

  • Un solo diferencial general que salta con cualquier problema y para toda la producción.
  • Hornos y cámaras compartiendo circuito por ahorro de cable, con disparos cruzados imposibles de diagnosticar.
  • Sección de cable justa dimensionada al mínimo. Al primer verano caliente, los cables sudan y los magnetotérmicos empiezan a disparar por temperatura.
  • Sin protector de sobretensiones. Una tormenta y adiós placa electrónica de dos hornos.
  • Cuadro sin margen para futuras ampliaciones. Añadir una nueva máquina obliga a rehacer medio cuadro.
  • Puesta a tierra ausente o mal medida. En un ambiente húmedo con mucho metal, es negligente.
  • Iluminación de emergencia inexistente o mal ubicada.

Todos son evitables con una planificación honesta al principio. Rehacer una instalación con el obrador en marcha cuesta mucho más que hacerla bien desde cero.

Cómo lo abordamos nosotros

Cuando nos llama un cliente que va a abrir un obrador o quiere legalizar y reformar uno existente, seguimos siempre la misma pauta:

  1. Visita técnica para ver el local, ubicaciones de hornos, cámaras y zonas de trabajo.
  2. Listado de cargas real con datos de fabricante de cada máquina prevista.
  3. Cálculo de potencia con factor de simultaneidad honesto, no infravalorado.
  4. Diseño del cuadro por zonas, con margen para 2-3 circuitos futuros.
  5. Definición de canalizaciones: cable, bandeja, tubo, protecciones mecánicas donde puede haber golpes.
  6. Presupuesto detallado por partidas, con las decisiones clave explicadas.
  7. Ejecución con boletín y documentación lista para presentar.

Si tienes en cabeza montar un obrador o quieres que revisemos una instalación que ya no da abasto, hablamos y planteamos el paso siguiente: servicio de cuadro eléctrico y reformas.

Preguntas frecuentes

¿Qué potencia contratada necesita un obrador de panadería mediano?

Depende del número y tipo de hornos, las cámaras y la maquinaria auxiliar, pero es habitual moverse entre 20 y 50 kW en trifásica. Lo importante no es solo la potencia total, sino sumar bien los picos de arranque de compresores y hornos coincidentes en las primeras horas de la madrugada.

¿Puedo montar un obrador con suministro monofásico?

Solo si es muy pequeño y no llevas hornos grandes ni cámaras potentes. En la práctica, casi todos los hornos rotativos, hornos de solera profesional y compresores de cámara son trifásicos. Intentar hacerlo todo en monofásica limita las máquinas que puedes instalar y suele terminar en una ampliación posterior más cara.

¿Cómo evito que las cámaras frigoríficas se queden sin corriente por una noche?

Con circuitos exclusivos por cámara, diferencial separado del resto de zonas, sección de cable holgada, protector de sobretensiones aguas arriba del cuadro y un sistema de aviso remoto que te alerte al móvil si una cámara deja de recibir tensión. Cuesta poco montarlo bien y evita pérdidas de género importantes.

¿Qué documentación me van a pedir para legalizar la instalación del obrador?

Como mínimo, boletín eléctrico emitido por instalador autorizado, memoria técnica o proyecto según potencia y actividad, mediciones de tierra y aislamiento, y certificado presentado ante la administración competente. En obradores con tienda al público se suman requisitos de local de pública concurrencia (iluminación de emergencia, etc.). Nosotros preparamos el paquete completo listo para presentar.


Publicado por

Equipo electrico24